São João en Oporto: qué no perderse
Descubra qué no perderse en São João en Oporto, con una guía práctica para vivir la noche más popular de la ciudad entre tradición, fiesta y calles llenas de vida.
En la noche del 23 al 24 de junio, Oporto celebra São João con sardinas asadas, martillitos, albahacas, música, fuegos artificiales y miles de personas en las calles. Es una de las fiestas más especiales de la ciudad y la mejor forma de vivirla es sencilla: salir a la calle, caminar y dejarse llevar por el ambiente.
Si está en Oporto esa noche, hay momentos, lugares y tradiciones que realmente no debería perderse.
1.Empezar la noche con sardinas asadas
São João comienza en la mesa o, muchas veces, de pie junto a una parrilla. Las sardinas asadas son un clásico de la fiesta y forman parte de la experiencia tanto como los martillitos o los fuegos artificiales.Lo ideal es empezar temprano, con sardinas en pan, pimientos asados, caldo verde y una bebida fresca. Puede buscar restaurantes con menú especial de São João, pero las verbenas y los puestos callejeros suelen ser la opción más típica.
2.Pasar por Fontainhas
Fontainhas es uno de los lugares más tradicionales para vivir São João en Oporto. La zona suele llenarse de verbenas, música, comida y ese ambiente popular que hace que la fiesta sea tan especial. Es un excelente punto de partida para la noche, sobre todo para quien quiere sentir el São João más auténtico, entre olor a sardina, mesas llenas, música popular y vistas sobre el Duero.
3.Comprar un martillito y sumarse al juego
En São João, los martillitos de plástico forman parte del paisaje. Durante la noche, es completamente normal ver a la gente dando pequeños golpes a amigos, familiares e incluso desconocidos, siempre en tono de broma. Al principio puede parecer extraño, pero forma parte del espíritu de la fiesta. Compre un martillito, únase al buen humor y prepárese también para recibir unos cuantos golpes por el camino.
4.Encontrar una albahaca con copla popular
Las albahacas son otro de los grandes símbolos de São João. Pequeñas, aromáticas y muchas veces acompañadas de coplas populares, aparecen en puestos, ventanas y balcones por toda la ciudad. La tradición dice que no se debe oler la albahaca directamente. El gesto correcto es pasar la mano por la planta y solo después oler la mano. Es un detalle sencillo, pero muy típico de esta noche.
5.Ver los farolillos de São João subir al cielo
Antes de los fuegos artificiales, otro momento muy asociado a São João es el lanzamiento de los farolillos. Hechos de papel e iluminados por dentro, empiezan a subir al cielo a lo largo de la noche y crean una de las imágenes más bonitas de la fiesta. Es una tradición antigua y muy querida en Oporto, pero debe vivirse con responsabilidad. En algunos años, su lanzamiento puede estar condicionado o prohibido por motivos de seguridad, sobre todo debido al riesgo de incendio. Por eso, lo mejor es consultar siempre las indicaciones oficiales antes de lanzar un farolillo.
Aunque no lance ninguno, merece la pena mirar hacia arriba: ver los farolillos repartidos por el cielo forma parte de la magia de São João.
6.Ver los fuegos artificiales sobre el Duero
A medianoche, la ciudad se vuelve hacia el río. Los fuegos artificiales sobre el Duero son el momento más esperado de la noche y uno de los más bonitos de São João. La Ribeira, el Puente D. Luís I y las orillas de Vila Nova de Gaia son algunos de los puntos más buscados para asistir al espectáculo. Como estas zonas suelen llenarse mucho, conviene llegar pronto y elegir bien el lugar.
7.Pasear por Ribeira después de los fuegos
Después de los fuegos artificiales, la fiesta continúa en las calles. Ribeira es una de las zonas más animadas, con muchísima gente, música, bares y movimiento junto al río. También es una de las áreas más concurridas de la ciudad, así que lo mejor es ir sin prisa. Caminar, observar, parar para comer algo y seguir el ambiente forma parte de la experiencia.
8.Subir hasta los Aliados
Después de Ribeira, muchos grupos siguen hacia la Baixa. Aliados, Cordoaria, Galerias de Paris, Praça de Gomes Teixeira, Rua das Flores y las calles cercanas suelen mantener mucho movimiento durante toda la madrugada. Es una buena zona para quien quiere alargar la noche entre bares, música y calles llenas de gente.
9.Hacer la caminata hasta Foz
Para muchos portuenses, la noche de São João solo queda completa con la caminata hasta Foz. Después de la fiesta en el centro, hay quien sigue a pie hacia el mar, prolongando la celebración hasta bien entrada la madrugada. No es obligatorio, pero es uno de los rituales más típicos de la noche. Si todavía tiene energía, merece la pena vivir también esta parte de la experiencia.
10.Ver amanecer junto al mar
Quienes llegan a Foz o a Matosinhos al final de la madrugada tienen una recompensa especial: terminar São João junto al Atlántico. Después de horas de música, sardinas, martillitos y calles llenas, el mar aporta otro ritmo a la fiesta. Es una forma bonita, y muy propia de Oporto, de cerrar la noche.
11.Vivir São João sin un plan demasiado rígido
Lo mejor de São João está muchas veces en la improvisación. Puede tener una idea de recorrido, pero no merece la pena controlarlo todo al minuto. La ciudad está llena, los caminos cambian, los grupos se dispersan y la fiesta aparece en cada esquina. Lleve calzado cómodo, evite el coche, acuerde puntos de encuentro con su grupo y salga con espíritu abierto. En São João, el plan correcto es el que le pone en la calle.
12.¿El mejor sitio para alojarse? Almada234
En una noche como la de São João, alojarse en el centro marca toda la diferencia. Después de horas en la calle, entre sardinas, martillitos, música y caminatas por la ciudad, saber que tiene un lugar cómodo esperándole a pocos minutos de todo cambia por completo la experiencia. Almada234, en plena Baixa de Oporto, es una base ideal para vivir São João con libertad y regresar al final de la noche sin complicaciones. Cerca de Aliados, Ribeira, Baixa y de los principales puntos de la fiesta, le permite disfrutar de lo mejor de la ciudad y descansar con la comodidad de un apartamento boutique en el corazón de Oporto. Porque, en una noche tan intensa y especial como esta, el mejor plan es terminar donde todo sigue teniendo sentido: en un espacio tranquilo, elegante y bien situado, preparado para recibirle después de la fiesta.




